Un error habitual es resolver la iluminación de una estancia con un único punto de luz central. Combinar iluminación general, funcional (por ejemplo, sobre la encimera de la cocina) y ambiental (apliques o luz indirecta) da un resultado mucho más versátil.
Cómo elegir la iluminación para cada espacio
La iluminación general debe cubrir el espacio de forma uniforme; la funcional se coloca donde se realizan tareas concretas; la ambiental aporta calidez. Combinar los tres tipos evita depender de un único punto de luz.